El pasado 7 de Agosto, María Climent, directora de la fundación, viajó a Nepal para identificar aquellos proyectos susceptibles de recibir la ayuda previamente obtenida gracias a todos aquellos que hacéis posible SOS Himalaya.

La expedición constó de dos integrantes españoles (María uno de ellos y Leyre) y 6 sherpas, siendo Mingma la mano derecha de la directora en todos los proyectos. Mingma ya había sido el hombre de confianza de Iñaki y Jorge Egocheaga durante más de 15 años (ganándose su amistad primeramente como porteador, y posteriormente como cocinero y guía) y bajo esa recomendación, SOS Himalaya también confió en él y muy acertadamente.

El presupuesto final de la expedición para 8 personas durante 15 días fue de 2.500€ por el porteo, cocina, ayudante de cocina y guía a través de aldeas remotas del Makalu y ascensos y descensos en el valle Aaron, el más pronunciado del mundo, donde caminar medio kilómetro puede ser tarea de más de 5h.

El viaje comenzó con un vuelo en una avioneta de no más de 12 plazas desde Katmandú a Tumlintar, donde cogimos un Jeep que nos llevó al pueblo de Kandabari en el que pasamos la noche monzónica cazando cucarachas del tamaño de la mano (sin exagerar) que no nos dejaban dormir pues decidían pasearse por nuestra cara.

Al día siguiente el jeep nos llevó a Nuum donde continuamos a pie hasta recibir la hospitalaria bienvenida de una familia que nos ofreció su hogar para dormir. En esa casa vivía un chico de unos 12 años cuya pierna, de terrible aspecto, había sido mordida por una sanguijuela y se había infectado hasta el punto de causarle vómitos y tremendas migrañas. El equipo procedió a lavarle la pierna y suministrarle medicinas, no sin antes indicar seriamente que ese chico debía acudir al hospital a pesar de encontrarse a varios días de distancia, pues su pierna peligraba.

Al día siguiente SOS Himalaya, tras varias horas de escarpados ascensos y descensos llegó a su primer destino.

 

ESCUELA SHEE SHIHA DEVI LOWER SECONDARY SCHOOL WALUNG

 

Después de horas de subidas y bajadas pronunciadas con más de 1.500 metros de desnivel positivo, llegamos a nuestra primera escuela, en el pueblo de WALUNG.
Nos recibieron unos humildes profesores y una media centena de niños de finales de primaria colocados en fila con guirnaldas de flores hechos por ellos previamente (ellos sabían que íbamos, pues nuestro guía se había encargado de avisar previo estudio del viaje y zonas a ayudar)
Colocábamos nuestras cabezas al unísono de “Namasté” y una sonrisa indescriptible nos taladraba el corazón.
Son sonrisas llenas de amor, no se puede describir lo que se siente. Es maravilloso.
Para llegar a este pueblito e ir a la escuela, muchos niños de otras aldeas han de caminar descalzos 3 y 4h y las mismas de vuelta,  por lo que la labor de concienciación que hacen allí los profesores sabiendo comunicar la importancia de asistir al colegio, es encomiable, como muchas otras cosas que hacen.

Tras visitar las humildes instalaciones y pasar con ellos el día, los profesores nos contaron sus necesidades, sus problemas, sus vidas. Nunca deja de impresionarnos la humildad de esta gente y con qué poco se sienten satisfechos, indicando únicamente que sería muy positivo para los niños dotarse de tecnología, concretamente de:

2 ordenadores de mesa.

80.000 NRP /  Unos 650€

1 panel solar para generar electricidad para estos dispositivos electrónicos (la escuela no tiene ningún tipo de electricidad)

80.000 NRP / Unos 650€

TOTAL = 160.000 NRP / unos 1300€

Antes de irnos a dormir nos aseamos de las horas de sudor y esfuerzo, pero como hasta nuestra llegada en la escuela no habían mujeres adultas, las dos integrantes femeninas de la expedición tuvieron que marchar a las letrinas bajo una lluvia incesante (que por otro lado no las eximía de sudar), donde junto a una gran fosa séptica llena hasta la bandera, pudieron lavarse con cubos de agua y frotarse la suciedad sin ser observadas por los hombres, manteniendo así el respeto y equilibrio del lugar.

Esta escuela sí que se ofrece a colaborar con Voluntarios de SOS HIMALAYA.

IMÁGENES DE ESTE PROYECTO: