Nepal se enfrenta a una de las peores catástrofes naturales de los últimos años tras las devastadoras riadas y corrimientos de tierra registrados el 26 de agosto al norte del país, en la frontera con el Tíbet. Desde la Fundación Iñaki Ochoa de Olza SOS Himalaya queremos trasladar un mensaje de tranquilidad sobre nuestros equipos y proyectos, pero también nuestra preocupación por una población que vuelve a necesitar ayuda.
El 26 de agosto los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading sufrieron una súbita crecida de agua y lodo, que descendió desde la zona fronteriza con China y arrasó buena parte del valle del río Lhende. La magnitud de la riada ha sido devastadora, y las últimas informaciones disponibles hablan de más de 150 personas fallecidas en Nepal y cientos de desaparecidos, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate. La catástrofe también ha dejado graves daños materiales: carreteras, puentes, viviendas, edificios, instalaciones energéticas y otras infraestructuras han quedado destruidos o seriamente dañados.
Uno de los puntos más castigados ha sido Rasuwa, donde la avenida de agua, rocas y sedimentos alcanzó localidades como Timure y Syaphrubesi. Desde allí, la fuerza de la riada se propagó hacia zonas situadas aguas abajo, afectando a Nuwakot y Dhading y dejando incomunicadas diferentes comunidades. Se estima que alrededor de 19 puentes y unos 40 kilómetros de carreteras han sido arrasados.
La emergencia también ha afectado a importantes instalaciones hidroeléctricas y a las redes de transporte y electricidad, complicando todavía más las comunicaciones y las tareas de rescate. Las autoridades nepalíes han movilizado al Ejército, la Policía y las fuerzas de seguridad, además de medios aéreos para evacuar a las personas atrapadas y trasladar a los heridos.
Tranquilidad en los proyectos pero preocupación por las localidades afectadas
Desde la Fundación Iñaki Ochoa de Olza SOS Himalaya hemos recibido numerosas muestras de cariño y preocupación durante las últimas horas. La prioridad, desde el primer momento, ha sido conocer el estado de nuestros compañeros, las familias y los niños vinculados a nuestros proyectos. Afortunadamente, todos ellos se encuentran en perfecto estado.
Nuestra preocupación se centra ahora en conocer el alcance real de los daños y las necesidades de una población que se enfrenta a la pérdida de hogares, infraestructuras y medios de vida. La Fundación ha colaborado precisamente en dos escuelas situadas en los distritos afectados, donde se instalaron filtros de agua para garantizar el acceso a agua segura. Tras los contactos mantenidos durante las últimas horas, podemos confirmar que ambas escuelas se encuentran en perfecto estado.
Sin embargo, la situación alrededor de ellas es muy diferente. Las carreteras han desaparecido en algunos puntos, numerosos puentes han sido arrastrados por el agua y el barro ha cubierto viviendas, edificios y terrenos agrícolas. Mientras continúan las labores de búsqueda de personas desaparecidas, será necesario evaluar con precisión las necesidades de las comunidades afectadas antes de determinar dónde y cómo podemos intervenir.
En estos momentos todavía es pronto para conocer la dimensión definitiva de esta tragedia. Los equipos de emergencia continúan trabajando para localizar a los desaparecidos, rescatar a las personas atrapadas y despejar las zonas afectadas. Pero algo está claro: Nepal va a necesitar mucha ayuda.
Desde SOS Himalaya queremos hacer un llamamiento a nuestra comunidad de socios, colaboradores, amigos y todas aquellas personas que quieran ayudar al pueblo nepalí. Las necesidades serán muchas y se prolongarán más allá de los primeros días de emergencia. Cada aportación puede ayudar a que las comunidades afectadas puedan comenzar a recuperar algo de lo que han perdido.
Por ello, hemos habilitado las habituales vías de donación de la Fundación para estos próximos proyectos de reconstrucción:
-Bizum: código 14310
-Transferencia bancaria: ES74 3008 0287 4857 5821 5429
-Tarjeta a través de nuestra tienda solidaria (múltiplos de 10 euros).
Desde SOS Himalaya continuaremos en contacto con nuestros compañeros y colaboradores en Nepal para conocer de primera mano la evolución de la emergencia y las necesidades de las comunidades afectadas.
Hoy, más que nunca, queremos estar cerca de Nepal.

